Durante la presente campaña se incorporaron los semilleros registrados a la red provincial de monitoreo fitosanitario. Estos semilleros constituyen la base del sistema de producción de “caña semilla” de alta calidad y reciben un manejo sanitario diferenciado. Su evaluación permitió complementar la prospección realizada en lotes comerciales y caracterizar el comportamiento de las principales enfermedades bajo un esquema de multiplicación controlada.
En lo que respecta al carbón, los niveles promedio de incidencia registrados fueron bajos. Solo tres lotes semilleros presentaron valores superiores a un 15%, y los mayores niveles de incidencia correspondieron a las variedades TUC 00-65, TUC 06-7 y TUC 02-22. En general, los semilleros mostraron un buen comportamiento sanitario frente a esta enfermedad.
Por otra parte, Pokkah boeng se detectó únicamente en forma de trazas, y afectó a cinco lotes de las variedades TUC 02-22 y TUC 06-7.
Finalmente, no se observaron síntomas de roya marrón ni de mancha en ojo en los lotes semilleros evaluados. La ausencia de estas enfermedades podría estar relacionada con que las evaluaciones se realizaron principalmente entre octubre y diciembre, período en el que las condiciones ambientales no resultaban favorables para el desarrollo de estos patógenos.
El equipo de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc) también determinó la incidencia del raquitismo de la caña soca (RSD) (Leifsonia xyli subsp. xyli) en lotes comerciales.
La evaluación del estado sanitario de los lotes destinados a la obtención de “caña semilla” constituye una etapa fundamental para asegurar la calidad fitosanitaria del material de propagación.
La sección Fitopatología de la Eeaoc brinda un servicio de diagnóstico a productores e ingenios para determinar los niveles de incidencia de RSD en lotes comerciales. Entre marzo y julio de 2026 se analizaron 556 muestras de tallos mediante la técnica serológica TBIA (Tissue Blot Immunoassay). Se calculó el porcentaje de incidencia de cada muestra (tallos infectados/tallos totales × 100) y los resultados se clasificaron en rangos: 0%, >0%–≤5%, >5%–≤10% y >10%.
El Laboratorio de Diagnóstico recomienda no utilizar como “caña semilla” aquellos lotes cuyas muestras presenten una incidencia de RSD superior a un 5%. El 84% de las muestras analizadas presentó una incidencia igual o inferior a un 5%, por lo que resultó apta para su utilización como “caña semilla”. Estos resultados resaltan la importancia del diagnóstico fitosanitario para el establecimiento de nuevos semilleros y para la plantación comercial.
Como consideraciones finales del estudio: el carbón de la caña de azúcar presentó bajos niveles de incidencia en la mayor parte de las áreas evaluadas. LCP 85-384 se consolidó una vez más como la variedad más susceptible, mientras que las variedades TUC exhibieron un buen comportamiento sanitario frente a esta enfermedad.
La roya marrón presentó una amplia distribución durante la campaña, con mayor expresión hacia los meses de verano, favorecida por las condiciones ambientales registradas. LCP 85-384 y TUC 06-7 evidenciaron los mayores niveles de severidad, mientras que el resto de las variedades TUC mostró un buen comportamiento sanitario frente al patógeno.
Mancha en ojo mantuvo la tendencia creciente observada en las últimas campañas. Sin embargo, los valores de severidad se mantuvieron en niveles moderados y se concentraron en LCP 85-384 y TUC 06-7.
Pokkah boeng alcanzó incidencias máximas superiores a un 20% en las variedades TUC 00-65, TUC 02-22, TUC 03-12 y TUC 06-7, mientras que LCP 85-384 presentó una baja afectación por la enfermedad.
La estría roja incrementó su presencia respecto de la campaña anterior, manteniendo una distribución similar a la observada en campañas previas. TUC 00-19 fue la variedad más afectada, seguida por TUC 00-65 y TUC 02-22. La presencia de polvillo fue baja y se restringió a un reducido número de lotes. El aumento en la detección de la enfermedad coincidió con condiciones ambientales favorables para su desarrollo.
Los semilleros registrados presentaron un adecuado estado sanitario para su utilización como “caña semilla”. Las excepciones se limitaron a un reducido número de lotes con incidencias elevadas de carbón.
En cuanto al estado sanitario de los lotes comerciales, el 84% de las muestras analizadas en el laboratorio de la sección Fitopatología resultaron aptas para su empleo como “caña semilla” por presentar una incidencia de RSD inferior a un 5%.